Grupo Wong
noviembre 21st, 2009 | by : || Grupo Wong |
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| Dos años después de vender GSW, los hijos de Erasmo Wong Chiang regresan convertidos en un conglomerado dispuesto a ser jugadores de peso en el empresariado peruano. | |
| 21/11/2009 19:49:59 | |
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| El verano de 2008 fue el tiempo más largo de vacaciones que Efraín Wong se tomó en su carrera profesional. A fines de 2007, sus hermanos y él acababan de vender el Grupo de Supermercados Wong (GSW) a Cencosud por más de US$ 500 millones y era momento de meditar sobre el futuro. No obstante, con cientos de millones en los bolsillos, los Wong optaron por continuar fuertemente en la actividad empresarial y no dormirse en sus laureles. Después de todo, era imposible matar el amor por el trabajo que desde niños sus padres les habían inculcado. “Pasé tres meses meditando cómo iba a cambiar mi vida y decidí seguir muy activo en los negocios”, dice Efraín, economista de 55 años y penúltimo de los seis hijos de Erasmo Wong Chiang y Ángela Lu Vega (Erasmo, Edgardo, Elda, Eduardo, Efraín y Eric, en ese orden).
“No he hecho un plan de retiro y mi vida no la lleno sin trabajo. Aun tengo mucho por hacer”, dice Efraín, quien hoy se desempeña como director de la azucarera Paramonga, de la empresa de producción de gas natural comprimido (GNC) Irradia, la financiera Prymera, la pesquera Prisco y en varias compañías inmobiliarias. Todas empresas de los cinco hermanos varones Wong y agrupadas bajo el escudo de Corporación EW. La historia de los Wong y su meteórico ascenso en el negocio del retail mediante la puesta en escena de básicamente dos cadenas de supermercados (Wong y Metro) es bien conocida en el Perú y América Latina. No obstante, poco se sabe sobre qué fue de los hermanos Wong luego de vender el GSW. Su perfil siempre ha sido bajo y poco han dicho al respecto desde ese 16 de diciembre de 2007, cuando en compañía del magnate chileno-alemán Horst Paulmann anunciaron la transacción que dio que hablar en el Perú por varios meses debido al sentimiento nacionalista que sobre todo la marca Wong despertaba en los peruanos. Corporación EW |
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Cada hermano posee el 20% del grupo.
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| “Hasta ahora cuando los hermanos entramos a un restaurante la gente se nos acerca a preguntar por qué vendimos”, dice Efraín Wong. “Felizmente hoy eso ocurre menos. Además, nunca salimos del negocio, pues aún conservamos el 2,5% del total de acciones de Cencosud (acciones que se negociaron en la venta de GSW) y tenemos un asiento en el directorio del grupo en el cual nos representa mi hermano Erasmo”.
Para Luis Wakabayashi, catedrático de ESAN, la venta fue una jugada maestra de los hermanos Wong pues además de quedar con mucha liquidez, ese 2,5% que poseen hoy en Cencosud les da una presencia importante a nivel regional. “Ahora son jugadores de supermercadismo a nivel regional y de la mano de Cencosud, un jugador de ligas mayores con presencia en Chile, Perú, Argentina y Brasil”, dice el experto. Efraín Wong recibió a AméricaEconomía en un bunker de 60.000 m2 ubicado en el distrito limeño de La Molina. Allí se instalaron los cinco hermanos Wong tras vender GSW. El lugar, antigua sede de varias instituciones gubernamentales, es ocupado por decenas de ejecutivos y cuadrillas de técnicos que analizan diariamente el flujo de los negocios de los hermanos Wong y evalúan proyectos y oportunidades de inversión. “Es nuestro centro de operaciones”, dice Efraín Wong. “Aquí se gestionan todos nuestros negocios”. Adios carritos. Si bien continúan en el negocio del retail vía su sociedad con Cencosud, los Wong esperan nunca más tener nada que ver en el futuro directamente con los carritos de supermercados. “Es un negocio muy absorbente”, dice Efraín Wong. “Dicen que el que tiene tienda que la atienda y ya no estamos para eso, pues los hermanos Wong ya evolucionamos en ese sentido”. |
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Principa les empresas de Corporación EW
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| El empresario asegura que lo que hacen los Wong hoy es manejar los negocios desde arriba. “Como directores y no tanto como ejecutivos”, dice Efraín, elegido por sus hermanos para ser, además, de sus múltiples tareas, la cara mediática del grupo. “Ello nos ha dado una mayor calidad de vida, pues podemos dedicarnos más a nuestras familias y hobbies”.
Una de las últimas presentaciones mediáticas de los Wong fue el 13 de julio pasado, durante la inauguración de Plaza Norte, el centro comercial más grande del Perú que les demandará en sus dos fases una inversión cercana a los US$ 100 millones y donde instalarán un terminal terrestre. En aquella oportunidad Efraín Wong señaló que el grupo poseía más de 50 proyectos de inversión en cartera. “Ya hemos depurado varios y nos hemos quedado con poco más de veinte que implican en una primera fase, el desarrollo del mercado interno y luego el externo”, dice. Así, han pasado casi dos años de la venta, y según Efraín Wong, el conglomerado de la familia viene más que recargado. El dinero obtenido tras la venta de GSW ha sido puesto en diferentes canastas y los cinco hermanos siguen juntos en todos los proyectos, cada uno con el 20% de participación en la Corporación EW. “Trabajar entre hermanos es mucho más fácil que trabajar con extraños por la confianza que existe”, dice el empresario. “Dicen que la relación más larga en la vida de un ser humano es con sus hermanos. No con sus padres, ni con su pareja, ni con sus hijos. Basándonos en la educación que hemos recibido de nuestros padres es que nos hemos podido mantener unidos y esperamos seguir creciendo juntos. Esa es nuestra fortaleza”. Los negocios más importantes que maneja hoy Corporación EW son el inmobiliario, agroindustria, energía, pesca y el financiero. Para Yohana Mendoza, gerente general de Dvalor Consultoría, la apuesta por diversos negocios como el energético, pesquero, inmobiliario y agroindustrial, entre otros, demuestra que el grupo Wong ha logrado trascender en los negocios dado que ha logrado pasar de ser una empresa familiar a ser una familia empresaria. “Pese a haber vendido el negocio que les dio origen, el grupo familiar no desapareció, tal y como pasó a muchas otras familias exitosas en los negocios como por ejemplo los D’Onofrio, cuya historia empresarial terminó con la venta de su empresa de helados y golosinas”, dice Mendoza. “(Los Wong) han demostrado tener una visión estratégica común de los negocios, un espíritu de emprendimiento constante y un estilo de liderazgo que permite lograr nuevos emprendimientos de negocio”. Mauricio Olaya, socio del estudio Muñiz, Ramírez, Pérez-Taiman & Olaya Abogados, coincide con Mendoza en señalar la importancia de que luego de la venta de la cadena de supermercados, los Wong hayan apostado por seguir en la escena empresarial. “Hace unos años los empresarios acostumbraban a vender e invertir fuera debido a que el Perú no era muy estable económicamente hablando”, dice. Hoy felizmente la situación ha mejorado y muchos, como los Wong, prefieren invertir en el país y luego en el mediano plazo extender sus lazos a nivel internacional como ha pasado con otros grandes grupos peruanos como Brescia y Romero”. Sueño hidroeléctrico. Hace pocas semanas Corporación EW adquirió el 66% de las acciones de Irradia, empresa que desarrolla un proyecto para la distribución de gas natural comprimido (GNC). El objetivo es distribuir el GNC en un área de 300 kms. alrededor de Chilca, la zona donde se ubicará la planta (a 62 kms. al sur de Lima). El inicio de la producción y comercialización de este combustible está previsto para mayo de 2010. No obstante, la compra de Irradia es la punta del iceberg en lo que se refiera a los planes de los Wong en el rubro energético. |
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| “El negocio de la energía lo planeamos hace casi dos años”, dice Efraín Wong. Prueba de ello es que en breve instalarán un turbogenerador en su ingenio Paramonga, el cual ha demandado una inversión de US$ 10 millones. Allí producirán 23 megavatios. “Cinco o seis megavatios se utilizarán en el consumo del ingenio, el resto es para vender a la red pública”. El ingenio de Andahuasi, donde hace unos meses compraron acciones por casi US$ 50 millones y cuya administración pelean en los tribunales con el grupo Bustamante, también tiene un turbogenerador de 4,5 MV, pero hasta ahora no ha podido arrancar. “Esperamos ponerlo en funcionamiento cuando nos instalemos en el directorio”.
Según Ramón Duggan, gerente general de Irradia, la empresa prevé dos etapas de inversión. La primera demanda US$ 20 millones para distribuir 400.000 m3 de GNC, mientras que en la segunda invertirán US$ 40 millones en el desarrollo de gasocentros en Lima y la zona norte del país. “Cada gasocentro involucra una inversión promedio de US$ 400.000″, dice Duggan. La instalación de los mismos, que podrían llegar a 100, con lo cual se convertirían en la cadena de gasocentros más grande del país, empezaría en 2010. “Nos interesamos en el negocio energético porque el Perú está en pleno crecimiento y justamente una de las barreras que hay en el futuro para que el país se desarrolle sostenidamente es la habilitación de energía”, dice Efraín Wong. “Si queremos crecer a un ritmo económico adecuado como país vamos a tener que crecer en forma paralela energéticamente. No veo otra forma de hacerlo”. En ese sentido, el empresario confiesa que están en búsqueda de una oportunidad de negocios en energía renovable. “Nos interesa ingresar al negocio hidroeléctrico”, dice. ¿Algo en concreto? Wong solo sonríe y dice que por el momento solo puede decir eso. Respecto al negocio agroindustrial, los Wong buscan desarrollarse en todo el norte chico del Perú, donde ya poseen los ingenios Paramonga y Andahuasi. “Ambas azucareras hacen dos polos de desarrollo que en el tiempo se pueden convertir en un gran consorcio exportador”, dice Wong, quien agrega que su prioridad no es adquirir más ingenios en el país, sino desarrollar nuevos. En ese sentido buscan consolidar la compra de tierras en valles de Huaura, Huacho y Ayabaca. “Allí hay unas 50.000 hectáreas disponibles y sí hacemos un bonito trabajo podemos lograr consolidar parte de ellas”, dice. Para Wong, hoy el negocio azucarero pasa por un muy buen momento a diferencia de hace un año cuando los precios estaban deprimidos. “Hoy exportamos parte de nuestra producción a precios muy buenos”, comenta. “Ellos están interesados en desarrollarse en el negocio del etanol, y con los dos ingenios están matando dos pájaros de un tiro pues desarrollarán con fuerza dos rubros: el agroindustrial, que no solo implica azúcar sino que brinda gran oportunidad para la agroexportación, y el energético”, dice Luis Wakabayashi, de ESAN. Un mar para exportar. La pesca de consumo humano es otro negocio al que Corporación EW están apostando fuertemente mediante su empresa Inversiones Prisco. Hoy, convertidos en uno de los exportadores más grandes de anchoas en conservas en el Perú, los planes inmediatos son construir dos plantas de congelado en Paita y Pisco, los cuales serán sus centros de operaciones. “Deben estar listas en 2011 y demandarán una inversión de US$ 13 millones en una primera etapa”, dice Wong, a quien también interesa el negocio de piscicultura. Otro rubro al que los hermanos Wong están apostando decididamente es al financiero. “Hablar de finanzas en el Perú y no estar metidos en microfinanzas es un despropósito”, dice Jaime Ma, gerente de Corporación EW. En ese sentido, los Wong poseen la caja rural Prymera, la cual esperan convertir en el futuro en financiera y a largo plazo, por qué no, en banco. “Desde 2007 trabajamos con todo tipo de empresas y desde 2008 estamos expandiendo nuestros servicios focalizándonos en Lima y el norte chico”, dice Ma. Por lo pronto están inviertiendo US$ 7 millones en cinco nuevos locales en Lima, Huaraz y Barranca. Para Luis Wakabayashi, de ESAN, los Wong han diversificado con sabiduría su portafolio de negocios, hecho que en el futuro les dará significativas ganancias. “Además de permanecer en el negocio del supermercadismo, han ingresado a rubros como el energético, agroindustrial y pesquero, sectores que no solo les brinda una importante rentabilidad, sino también una importante oportunidad de desarrollo local e internacional”, dice Wakabayashi. De segunda a tercera. El tema de la sucesión familiar es algo de lo que los grupos empresariales no gustan hablar y los hermanos Wong no son la excepción. No obstante, el menor de ellos, Eric, ya tiene 53 años, mientras que Erasmo ya cumplió 65, por lo que ya existe un protocolo familiar que los hermanos Wong han implementado con la ayuda de expertos para las generaciones venideras. Se sabe que han ido preparando a la tercera generación en importantes universidades del exterior para que continúen la senda empresarial de la familia. En el caso de Efraín, quien siguió la tradición de su padre de llamar a sus cuatro hijos con nombres que empiecen con la letra “E”, su primogénito ya se encuentra en el Perú y están trabajando juntos en un proyecto social para trasladar un asentamiento humano cercano a una de las azucareras del grupo. También se llama Efraín y es experto en planificación urbana. De seguro en el futuro escucharemos más de él y sus hermanos y primos en el mundo de los negocios en el Perú. Por lo pronto, su padre dice que todavía los cinco hermanos hijos de Erasmo Wong Chiang tienen cuerda para rato al frente del conglomerado. ¿Con qué nuevo negocio nos sorprenderán los Wong en el futuro? “Tenemos varios en cartera y ya te dije los principales. Hablar más es alertar a la competencia”, dice Efraín Wong padre antes de irse raudo a otra reunión de negocios. |
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| 21/11/2009 19:50:01 | ||||||||||||||||||||||||||
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